Lavar en el lavabo
Diez minutos esta noche, seco por la mañana — si le sacas bien el agua.
Sí — lleva menos ropa
Esto es exactamente lo que quiere decir la calculadora. Con esta opción, una semana necesita unos cinco días de ropa en lugar de siete.
De qué se trata
El recurso que funciona en cualquier sitio donde haya un lavabo, y el que la mayoría de los viajeros hace mal. Lavar es la mitad fácil; que la ropa siga húmeda en el desayuno casi siempre es porque a medianoche le quedaba demasiada agua. Una técnica —el rollo de toalla del paso cinco— arregla eso más que ninguna otra cosa de esta página.
Cómo funciona, paso a paso
Diez minutos de trabajo, y el quinto paso es el que decide si funciona.
- Tapona el lavabo. Muchos lavabos de hotel no tienen tapón o tienen un desagüe de presión roto; un tapón universal plano no pesa nada, y una bolsa de plástico doblada metida en el desagüe sirve de apaño.
- Usa agua tibia y mucho menos jabón del que parece correcto. Una cucharadita de detergente, o una hoja, basta para dos prendas. El exceso de jabón no es un problema de limpieza sino de aclarado: la ropa rígida al día siguiente es jabón que nunca salió.
- Deja en remojo cinco minutos y luego empuja el agua a través del tejido en vez de frotar. Frotar es lo que hace bolitas en la lana merina y da de sí los cuellos.
- Aclara hasta que el agua salga completamente limpia, cambiándola dos o tres veces. Este es el paso que todo el mundo acorta.
- Enróllalo en una toalla seca y presiona fuerte: arrodíllate o súbete encima. Saca mucha más agua que escurrir y, a diferencia de escurrir, no deforma el tejido. Una prenda que sale del rollo húmeda en vez de mojada se secará por la noche; una que gotea, no.
- Tiéndela con aire por ambos lados. Una percha en la barra de la ducha, sobre el respaldo de una silla, o una cuerda sobre la bañera; nunca doblada en dos sobre una barra, donde las dos mitades quedan mojadas una contra otra. Si la habitación tiene aire acondicionado, cuélgala en el flujo: es un deshumidificador y funciona mejor que el calor.
Gratis, salvo unos gramos de detergente. Es el único método de esta lista sin mínimo, sin horarios y sin cola, y por eso merece la pena hacerlo bien aunque pienses usar otra cosa.
- Hojas de detergente o una pastilla sólida, unos pocos euros para todo el viaje
- Un tapón universal y un tendedero de viaje, ambos por menos de 10 euros y reutilizables durante años
- El secado es toda la limitación: en un clima húmedo una camiseta puede seguir húmeda a las 24 horas
- El algodón — vaqueros, sudaderas, toallas, casi todas las camisetas — no se seca de una noche en una habitación de hotel. La lana merina y los sintéticos sí
- De forma realista son una o dos prendas pequeñas por noche, no una carga
- Ropa interior, calcetines y capas base sí; cualquier cosa voluminosa no
- El champú y el gel funcionan en un apuro pero se aclaran mal, y eso es lo que deja la ropa rígida
- Hojas de detergente o una pastilla de jabón de lavar
- Un tapón universal plano
- Un tendedero de viaje trenzado, que sujeta la tela sin pinzas
- Una toalla de microfibra: hace el rollo que escurre y se seca lo bastante rápido para repetirlo la noche siguiente
- Tejidos de secado rápido, que en realidad es una decisión de maleta más que de colada
- Cambias de sitio cada noche y nunca estás lo bastante para un servicio
- Solo necesitas refrescar ropa interior y calcetines, no todo
- Estás en un sitio con aire seco, aire acondicionado o balcón
- Llevas capas de lana merina o sintéticas en lugar de algodón
Los tiempos son de puerta a puerta — desde que entregas la ropa hasta que vuelves a ponértela — no desde el temporizador de la lavadora.
Lo que la gente pregunta sobre esto
Primero sácale el agua: enrolla la prenda en una toalla seca y presiona con fuerza usando tu peso, que quita mucha más que escurrir. Luego cuélgala de forma que le llegue aire por las dos caras: una percha en la barra de la ducha o en el flujo del aire acondicionado, no doblada sobre un toallero. El movimiento del aire importa más que el calor.
Limpian, pero se aclaran mal y dejan la ropa rígida y algo pegajosa. Si es lo único que tienes, usa una fracción de lo que te parecería y aclara el doble de tiempo. Un paquete de hojas de detergente pesa como una postal y resuelve esto bien.
Ropa interior, calcetines, camisetas, capas base y camisas: todo lo fino. La lana merina y los sintéticos son ideales porque secan en horas. Vaqueros, sudaderas, algodón grueso y cualquier cosa acolchada no merecen el intento: tardan días y aun así huelen a humedad.
Sí, a efectos de la calculadora. Si estás dispuesto a lavar un par de cosas en el lavabo cada dos noches, puedes llevar realmente unos cinco días de ropa en lugar de siete, siempre que lleves tejidos que se sequen de una noche.
No si eres cuidadoso. Lava en el lavabo en vez de en la bañera, no dejes goteos sobre moqueta o muebles de madera, y usa la barra de la ducha o un tendedero de viaje. Lo que molesta al servicio de limpieza son los daños por agua, no unos calcetines limpios.
La calculadora pregunta si podrás lavar. Empieza con esa respuesta puesta y dimensionará la lista en torno a un lavado a mitad de viaje en vez de un conjunto nuevo cada día.